Soplan vientos de cambio en
Google+. Desde que su creador y máximo responsable,
Vic Gundotra, abandonase la empresa del buscador el pasado mes de abril, la red social de Google ha estado sufriendo
una profunda transformación
mediante una serie de pasos atrás que están haciendo que no sean pocas
las personas en creer que estamos ante el principio del fin.
En la segunda mitad del pasado año 2011 Google presentó al mundo su
nuevo intento de asaltar el mercado de las redes sociales: Google+. Tras
el sonoro
fracaso de Google Buzz, la gran G apostó por
todo lo grande con su nueva red social dispuestos a hacer todo lo
posible porque esta fuera por fin la que les permitiera competir de tú a
tú con el todopoderoso Facebook.
Pero Facebook llevaba años creciendo sin parar, y aunque en un
principio Google+ consiguió aumentar exponencialmente sus usuarios, este
crecimiento fue reduciéndose de manera preocupante en los últimos
tiempos. Fue entonces cuando desde Google se empezaron a tomar extrañas
decisiones.
La apuesta de Google+
En un intento por diferenciarse de la definición convencional de una red social, Google intentó definir a su nueva red como
una capa social para todo su contenido.
Esta definición tan ambigua no terminó de calar, y el hecho de que
fuese materializada imponiendo la utilización de Google+ en todos los
servicios le hizo un flaco favor a la red.
La idea era interesante, teniendo una cuenta de Google+ podrías
utilizarla para tus correos electrónicos, para tus búsquedas o incluso
para dejar comentarios en otros servicios como YouTube. Pero el hecho de
que estos supuestos beneficios fueran impuestos en vez de ofrecidos de
forma opcional provocó que la red social tuviera tan mala fama entre los
usuarios que estos se olvidasen de sus varios aciertos.
Y digo aciertos porque Google+ los tiene. La manera de
gestionar a los seguidores mediante círculos hace muy fácil para el usuario poder controlar qué contenido comparte con quién. A esto le tenemos que añadir
un cuidadísimo diseño, un contenido muy bien ordenado y el enorme potencial que ha resultado tener
su sistema de comunidades públicas y privadas.
¿Rectificación o abandono?
Durante todo este verano en Genbeta nos hemos estado haciendo eco de
las numerosas noticias referidas a la manera en la que Google+ está
dejando de ser el centro del universo Google. Primero fue el abandono de Direct Connect, pero después vinieron la desaparición de las fotos de autores y los círculos en los resultados del buscador, la importación de vídeos a YouTube o la posible separación del servicio de fotografías de Google+.
Aunque por separado todas estas noticias no parecen tener un
significado relevante, si las relacionamos entre sí debido al corto
espacio de tiempo en el que se han producido podríamos llegar a la
conclusión de que
Google está desmontando poco a poco su red social.
Pero aunque esta haya sido la interpretación de los movimientos de la
empresa del buscador mas extendida entre los medios, no tiene por qué
ser la única.
¿Y si la razón por la que Google está dando estos pasos atrás no
fuera otra que el que en Google hubieran dado cuenta de que intentar
imponer el uso de su red no es la mejor forma de ganar usuarios?
Efectivamente, estos movimientos
pueden interpretarse también como rectificaciones,
como si los nuevos responsables de Google+ hubieran empezado a leer los
feedbacks de los usuarios y a utilizarlos para mejorar su red.
En esta misma dirección iría una de las novedades más celebradas que
se han dado en los últimos meses, cuando el pasado mes de julio Google+
diera
un paso importantísimo en favor de la privacidad de sus usuarios eliminando la obligación de utilizar sus nombres reales,
algo que se llevaba muchísimo tiempo pidiendo. Esta nueva
característica es importante y marca una nueva tendencia en las redes
sociales que no deberíamos tardar mucho tiempo en ver reflejada en
muchas otras.
La rectificación como la explicación más probable
No tendría ningún sentido actualizar algo tan importante como la
manera en la que tratas la identidad de los usuarios en una red que
tienes pensado eliminar del mapa, como tampoco lo tendría presentar
nuevas y curiosas maneras de mostrar el contenido como las nuevas funciones de Historias y Películas que Google+ presentó en mayo.
Tampoco sería lógico que una red social con tantos usuarios activos y
con una personalidad tan marcada como Google+ fuese desmantelada sin
más, razón por la cual parece más lógico pensar que
los últimos cambios son fruto de una rectificación
por parte de un equipo de dirección totalmente nuevo. Google tiene una
gran comunidad de desarrolladores y amantes de la tecnología en su red, y
si se centra en ir mejorando Google+ para que estos usuarios se sientan
cada vez más cómodos sin obsesionarse con los números de la competencia
es muy posible que consiga dejar atrás las críticas y vuelva a crecer
exponencialmente como lo venía haciendo hasta hace poco.
Después de todo no debemos olvidar que la utilización de Google+ y de Facebook es perfectamente compatible, ya que
cada una de las redes va dirigida a un tipo de persona diferente
y pueden ser utilizadas para objetivos totalmente opuestos. Facebook
siempre será la red social con la que puedes contactar con las personas
que conoces, pero Google+ puede ser un interesante punto de encuentro
con desconocidos que comparten tus mismas aficiones.