Microsoft anunciaba Windows 10 en una
presentación bastante atípica:
centrada en los entornos corporativos y sin Satya Nadella delante de
las cámaras. En cierto modo tiene sentido, y es que desde Redmond
aseguran que lo de ayer no fue realmente un anuncio, sino una
demostración de lo que están anunciando y una llamada para que los
usuarios que lo deseen les echen una mano con sus comentarios.
Por cómo fue el evento, lo cierto es que hubo algunos aspectos que se aclararon más tarde, tras la presentación. A continuación
nos hacemos diez preguntas que
mezclan varios temas y que, seguramente, muchos se habrán hecho tras
escuchar hablar sobre el anuncio de ayer. Algunas tienen respuesta,
otras de momento... no. Pasen y vean.
¿Por qué Windows 10?
Reconozcámoslo:
a todos nos sorprendió el nombre.
Después de Windows 8, lo esperable es que llegara Windows 9 o que
optaran por un cambio radical y eligieran otra palabra. En su lugar,
decidieron optar por Windows 10, saltándose por completo el número 9.
¿Por qué? Ayer mismo la compañía daba su versión oficial en la
presentación.
Según Microsoft, la nueva versión de Windows es tan diferente que no tenía sentido pasar de Windows 8 a Windows 9
"Basándonos en el producto que va a venir, y con lo diferente que
será nuestra aproximación, no sería correcto llamarlo Windows 9", según
explicó el propio Terry Myerson justo antes de desvelar el nombre. Para
él, lo lógico habría sido llamarlo Windows One (cosa que encajaría con
One Drive, XBox One, One Note...) pero dicho nombre ya estaba cogido por
el primer Windows que salió al mercado. Así que al final, para "
definir este punto de inflexión en la historia de Windows", han optado por Windows 10.
Otra de las claves la desvelaba el propio Myerson pasando por encima
muy deprisa: "No estamos construyendo un producto incremental". ¿Qué
quiere decir esto? Que Windows 10
no es realmente una evolución de Windows 8,
sino es un producto nuevo, con una nueva estrategia. Sin ser yo una
especialista en marketing, tiene sentido: Microsoft se quita de encima
la "mala fama" que Windows 8 tiene entre el consumidor medio y demuestra
que su propuesta es muy distinta.
Vale, el nombre lo entiendo, pero ¿por qué Windows 10?
No es un secreto que
Windows 8 nunca ha funcionado lo bien que Microsoft quería, tanto a nivel de usuarios domésticos como en entornos corporativos. Nuestros compañeros de Xataka Windows se hacían eco hoy mismo de unas estadísticas de
NetMarketShare
que le otorgaban a Windows 8 (contando 8.1) un 12.26%, mientras que
Windows 7 sigue situándose con el 52.71% de cuota. Hasta Windows XP, sin
soporte, se mantiene en 23.87%.
"No lo conseguimos demasiado bien",
reconocía ayer Microsoft en referencia a Windows 8
Las
cifras son preocupantes por tres motivos. En
primer lugar, porque Windows 8 lleva ya dos años en el mercado. En
segundo lugar, porque la cuota de Windows 8 ha bajado respecto a agosto
(donde marcaba un 13,37%). Y, sobre todo, la tercera razón es que la
cuota de mercado de Windows 7 no ha bajado, sino que ha subido en este
mismo periodo. La evolución hasta agosto (sin contar septiembre) podemos
verla representada en este gráfico:
De hecho, en la presentación los ejecutivos de Microsoft fueron muy claros:
quieren que la gente con Windows 7 actualice a Windows 10.
Y no solo los usuarios a nivel individual, sino las empresas e
instituciones (como ejemplo, llegaron a mencionar un hospital). Lo que
ofrecen a cambio es un sistema operativo adaptable y en el que no hay
que pasar un periodo de adaptación. Es el mismo escritorio, el mismo
Windows de siempre, pero revitalizado.
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¿Cuál es la principal novedad?
Con Windows 8, Microsoft quería que la experiencia fuese común y
apostaron por lo táctil, incluso también para los ordenadores
tradicionales. Eso les costó la
pérdida de muchos usuarios de teclado y ratón
y, aunque luego con las sucesivas actualizaciones, quizás para muchos
ya era tarde. La mala fama ya estaba ahí (ponte tú a explicarle a un
usuario de la calle con conocimientos básicos que hay un Windows 8.1
Update 1...).
El gran cambio en Windows 10 es el vuelco en la estrategia: en lugar
de utilizar un mismo sistema con una misma interfaz para todos los
usuarios, ahora tenemos
un mismo sistema que se adapta
al dispositivo desde el que se esté utilizando. Los usuarios de
ordenador de sobremesa o portátil recuperan su ansiado escritorio (y sí,
con la vuelta del menú inicio), mientras que en tablets y en móviles
seguirá la vista con las
tiles o casillas.
"No estamos hablando de una interfaz del usuario para
dominarlos a todos, sino que estamos hablando de una familia de
productos con una experiencia personalizada para cada dispositivo",
asegura Microsoft
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Ya pero... ¿qué más?
¿Cosas más concretas? Bueno, llegan los escritorios virtuales, aparecen cambios en la funcionalidad de Snap y algunos detalles más. Eso que conozcamos, claro, y es que en la presentación de Windows 10 Microsoft insistió en que iban a mostrar algunas
funcionalidades concretas para empresas pero que no mostrarían nada orientado al consumo. Ayer algún periodista decía que sólo habíamos visto el 10%.
El Windows 10 que llegará al mercado estará más pulido
Además,
Windows 10 dista bastante de estar finalizado.
Microsoft quiere que usuarios avanzados y profesionales del sector
prueben su versión y participen con su opinión a darle la forma final
que tendrá el sistema operativo.
¿Y entonces qué pasa con Windows Phone?
"¿Es Windows 10 la siguiente versión del sistema operativo móvil?",
preguntaron durante la presentación. La respuesta de Microsoft fue un
rotundo "Sí".
Windows Phone, tal y como lo conocemos, desaparecerá.
Su lugar lo ocupará Windows 10 en su versión adaptada a teléfonos
móviles. Respecto a los teléfonos actuales, está por ver si son
actualizables pero como bien indican nuestros compañeros de Xataka Windows, tendría sentido que sí lo fueran.
La unificación será total, pero no sólo en el propio sistema
operativo sino también en la tienda de aplicaciones. Ya no habrá una
para cada dispositivo sino que habrá una genérica y
las aplicaciones podrán ser universales: esto es, la misma app funcionará en cualquier sitio (ordenador, tablet, móvil), adaptándose al entorno donde se encuentre.
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¿Y en mi ordenador va a funcionar?
Todavía no hay un listado oficial con requisitos mínimos para la
versión definitiva de Windows 10, pero ayer Fran Shaw (jefe de
comunicación de Microsoft)
explicó en Twitter que los requisitos serían los
mismos que en Windows 8.
Es decir: CPU 1 GHz, 1 o 2 GB de RAM (en función de si son versiones de
32 o de 64 bits), 16 o 20 GB de disco (lo mismo, depende 32 o 64 bits) y
una gráfica con DirectX 9.
Tal y como
explican en Xataka Windows, los requisitos son
prácticamente idénticos a los que tuvo Windows Vista
en su día. La gran mayoría de ordenadores, salvo los que sean muy
viejos, podrán actualizarse si finalmente estas son las condiciones
técnicas que pone Microsoft.
- Windows 10 tendrá los mismos requisitos que Windows 8.1
Quiero probarlo y quiero probarlo ya